Declaración de Principios

Declaración de Principios

 

La Francmasonería

Somos una institución de alcance universal, de carácter profundamente ético, filosófico e iniciático. 

Nuestra estructura descansa en un sistema educativo que, sustentado en la tradición y el simbolismo, orienta la formación integral del ser humano. 

 

Una Institución Iniciática

Somos herederos del saber de las antiguas civilizaciones, que a través de símbolos y alegorías guía al ser humano en el camino hacia su perfeccionamiento integral, promoviendo a su vez la fraternidad y la unión de los pueblos en una hermandad universal. 

Una Institución Docente

Procuramos integrar la dimensión espiritual del ser humano, orientando nuestra labor hacia el perfeccionamiento integral de la persona y de la Humanidad. Fomentamos entre nuestros miembros la búsqueda constante de la verdad, el conocimiento profundo de sí mismos y la comprensión del ser humano en su entorno, promoviendo así una vida más consciente, armónica y con sentido trascendente. 

Una Institución Universal

Somos un punto de convergencia para personas de espíritu libre, sin distinción de raza, nacionalidad, sexo o credo. Nos organizamos y regimos conforme a nuestras propias Constituciones y principios jurídicos, legítimamente adoptados en el ejercicio pleno de su soberanía, garantizando así su identidad y continuidad en el tiempo. 

 

La Francmasonería: una Hermandad

Los francmasones nos reconocemos mutuamente como Hermanos en cualquier lugar donde se nos encontramos, fortaleciendo así un vínculo fraternal que trasciende fronteras, culturas y circunstancias. 

 

Libertad

Invitamos a reconocer y ejercer la capacidad de pensar, discernir y actuar conforme a la propia conciencia, dentro de un marco de respeto por la ley moral y la dignidad de los demás. Promovemos una libertad responsable, orientada al desarrollo interior y al ejercicio consciente de los deberes hacia uno mismo, la sociedad y la dimensión trascendente del ser humano.

Igualdad

Invitamos a reconocer la dignidad intrínseca de toda persona, valorando en cada ser humano su derecho a desarrollarse plenamente. Promovemos un trato justo y equitativo, que vaya más allá de las diferencias externas y favorezca una convivencia basada en el respeto mutuo y la armonía. 

Fraternidad

Invitamos a cultivar un espíritu de unión que dé sentido a nuestras relaciones humanas, reconociendo en el otro a un semejante digno de respeto y consideración. Fomentamos vínculos basados en la confianza, la empatía y la colaboración, buscando un equilibrio entre los intereses individuales y colectivos. Así, la fraternidad se expresa como una actitud consciente que impulsa la solidaridad y orienta nuestras acciones hacia el bien común. 

 

La Francmasonería en la Sociedad

A través nuestros miembros, extendemos hacia la sociedad la acción benéfica de los valores e ideales que cultivamos, proyectando una influencia orientada al bienestar común, al desarrollo moral y a la elevación consciente de la vida humana. 

 

Tolerancia

Vivimos el respeto de manera activa frente a la diversidad de ideas, creencias y formas de vida, alejándonos de todo dogmatismo y fanatismo. Promovemos la superación de prejuicios y una convivencia basada en la comprensión, la apertura y el reconocimiento genuino de la dignidad del otro. 

Librepensamiento

Pensamos con libertad y responsabilidad, desarrollando un criterio propio sin someterse a imposiciones políticas o religiosas. Promovemos el respeto por las ideas de los demás y valoramos el diálogo abierto como un camino genuino hacia el entendimiento y el crecimiento compartido.

Libertad, Igualdad y Fraternidad

Encarnamos estos tres principios como pilar de una convivencia libre y armónica. Desde aquí, promovemos la dignidad de la persona, la igualdad ante la ley y el respeto recíproco, impulsando una sociedad abierta donde la libertad se ejerce con responsabilidad y en consideración a los demás.